Igual yo sé que es mi culpa. Tuve un Fotolog que actualizaba casi a diario y que nunca he querido cerrar. Tuve mi primer blog y me pasaba los días pensando en cómo contar mejor lo que me pasaba. Tengo Facebook y Twitter y aunque cada vez escribo menos, nunca dejo de leer lo que les pasa a los demás. Así me entero de quién se casó, quién tuvo hijos, quién anda de viaje, quién está cesante, o feliz, o separado. Miro fotos de gente que no conozco y me siento un poco sicópata pero es inevitable. Me encanta.
Y aunque ya casi nunca siento nostalgia de nada es tan loco ver cómo cambia la vida.
Eso.

