Por mi parte, miro al pasado como si estuviera viendo una película. Todo me parece irreal. Absurdo. Como si no hubiera sido yo nunca hasta ahora, recién. Como si no hubiera vivido nada más que esto. Como si cada día fuera una vida completa. Escribo el mismo libro hace meses y cada vez que lo retomo me parece distinto. Es loco entender que las personas que no veo, que para mí ya no existen, siguen viviendo a su ritmo, sus historias.
Me cuesta la idea de un mundo compartido que es distinto para todos.

