Entonces cuando ayer llegué a ver al doctor que me predicó durante media hora porque era cristiano y me dijo que me duele la cabeza porque estoy muy tensa, no dudé un segundo que tenía razón. Claro. Es cierto que lo que va del año ha sido mil veces más tranquilo que el año pasado, pero eso no quiere decir que sea lo suficientemente tranquilo para mí. Necesito calmar mi mente, mis ideas, dejar de pensar un segundo en hoy y mañana y ayer, necesito descansar. Pero descansar de verdad. Nada de celulares ni computadores ni series de televisión. Un fin de semana de silencio. A ver si lo consigo.
martes, 16 de febrero de 2010
ansiosa
Desde que tengo recuerdos, soy ansiosa. Es parte de mi naturaleza. No es que importe tanto lo que vaya a pasar. Lo que me importa es saber que va a pasar. Y cuándo. Y cómo. Y dónde. Me angustia el poco control que tenemos sobre la vida, lo poco que realmente decidimos la cotidianeidad. Quizá sea el miedo a lo desconocido, o la certeza de que hay mucho más de lo que podemos ver y sentir. Quizá sea sólo que no me acostumbro al mundo, que siempre me he sentido un poco fuera de lugar, un poco fuera de todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


no quiero interrumpir tu silencio si lo haz logrado pero: hola!
ResponderEliminarCarolita tanto tiempo sin saber nada de tí, me dió mucha alegría leer tu posteo. La verdad es que me he portado un poco floja, pero igual sigo manteniendo contacto en facebook. A pesar de venir llegando de mis vacaciones, también estoy muy tensa y por supuesto la ansiedad me condena.
ResponderEliminarTe mando muchos cariños y espero que no nos perdamos.
Besos.
La ansiedad y la tensión...
ResponderEliminarDe temer !
Saludos.